Christophe Claret Maestoso


Christophe Claret Maestoso

Con el reloj Maestoso, la manufacturera de Christophe Claret ha tenido que hacer gala de audacia y técnica. Llevar a la muñeca una maquinaria que necesita de un cuidado extremo, desde luego, no ha sido fácil.

Christophe Claret Maestoso, el reloj majestuoso

Su nombre lo dice absolutamente todo: Maestoso, majestuoso en nuestro idioma. Porque es una pieza que homenajea el más especial y delicado patrimonio que la alta relojería nos ha dejado, una celebración de la investigación, la innovación, la técnica y, por supuesto, de la estética, un canto a la superación de los más complejos y bellos retos. El desafío consistía en equiparar un reloj de pulsera con un escape con retén tradicional y Christophe Claret lo consiguió.

El mecanismo está considerado una quintaesencia de la precisión cronométrica, uno de los sistemas más precisos que jamás se ha concebido y que desde su nacimiento, en el siglo XVIII, mayor presencia ha tenido en instrumentos horarios como los cronómetros marinos, donde la exactitud es extremadamente importante y donde es posible salvaguardar, mediante suspensión con cardanes, su principal punto débil: la notable sensibilidad a los golpes.

Esa circunstancia es la que ha reducido su uso a condiciones en las que el mecanismo que lo monte pueda mantener su posición invariable, el caso del instrumental de la marina, y es la que tradicionalmente ha desaconsejado su utilización en relojes tan extremadamente móviles como los de pulsera. Cualquier mínima desestabilización comprometería la precisión, la marcha del reloj e incluso la integridad del propio escape de retén. El desafío a batir por Christophe Claret era, por tanto, tamaño.

Primero, para evitar que el tan clásico retén pudiese darse la vuelta, se incluyó una leva antitropiezo integrada en el volante espiral, que funciona en conjunto con el pasador de seguridad y que se monta entre una platina y dos puentes de zafiro. Una construcción que, de facto, amortigua cualquier tipo de golpe. En segundo término, para eludir el efecto galope, un cojinete que incorporado a la rueda y conectado al volante es capaz de reducir excesos de energía. Por último, para asegurar la estabilidad de funcionamiento necesaria, una fuerza constante.

Gracias a estas innovaciones realizadas por los relojeros de la Manufacture du Soleil d’Or, el Maestoso de Christophe Claret es uno de los pocos relojes de pulsera que a día de hoy puede presumir de emplear un escape de retén tradicional. Condición que este guardatiempo de 44 milímetros complementa como es natural en la firma con una estética audaz, quedando a la vista la intrincada maquinaria del calibre DTC07 que hace posible su marcha y son incuestionablemente técnica y estética.

Maestría relojera en oro rosa, gris o titanio, rebosante de audacia y heredera de un savoir-faire atávico