Navidad en las calles de Nueva York


Navidad en las calles de Nueva York

Un coche de niño de 37.000 euros (más de seis millones de antiguas pesetas) o una pequeña joya creada por Tiffany s. Son ejemplos de las excentricidades que se viven en las compras de lujo en Navidad en las calles de Nueva York, empujadas por un comercio de lujo floreciente.

 

Sobre las aceras heladas de la quinta avenida, la muchedumbre circula cargada de compras, entre los escaparates mágicos del gran almacén Bergdorg Goodman, el edificio Cartier vestido de rojo y el American Girl Place. «El lujo es lo que se lleva la mayor parte de los gastos de Navidad», constata Robert Frank, profesor de economía en la Universidad de Cornell y autor del libro La fiebre del lujo. Los más afortunados superaron el crash bursátil del 2000, pero también son extranjeros favorecidos por la debilidad del dólar. A su estela, el americano medio.

Cada uno intenta comprar alguna cosa especial, pero el hecho de que los consumidores con mayor poder adquisitivo gasten más hace más difícil la adquisición de regalos especiales para las clases medias, que necesitan a su vez un poco más para tener regalos también especiales. La gente que está en la media vive una fuerte presión durante las fiestas