Casas de Lujo en Ibiza

CASA 1 - "Cuando la belleza es NATURAL"

Casas de Lujo en Ibiza

Esta Casa ubicada en Ibiza está pensada por y para el descanso. En ella todo es sencillez y sentido práctico: un porche fresco y generoso, espacios abiertos, colores luminosos...   Es el placer de vivir el Mediterráneo en estado puro.

Conseguir que unos ambientes muy sencillos, basados en una austeridad casi conventual, respiren modernidad y relax fueron los objetivos de Luis Felipe Infiesta y de Cristina Gámiz a la hora de realizar, respectivamente, el proyecto de arquitectura y de decoración. Además tenían que complacer a un gusto universal, ya que la casa se alquila por temporadas.

Casa reformada según los cánones de la arquitectura tradicional de la isla, la vivienda nos sorprende con una fachada principal color tierra en la que destacan los ventanales en madera de iroco, enmarcados en color blanco. La pendiente natural del terreno condicionó su estructura en dos niveles aterrazados. En la parte baja, totalmente diáfana, se sitúan el salón y la cocina, precedidos por un generoso porche con orientación sur. Aquí una cubierta cañizo y vigas de madera sombrea el comedor y una zona de estar al aire libre, en las que el estilo de los muebles potencia la comodidad y deja todo el protagonismo a las soberbias vistas sobre el mar.

La planta alta se ha reservado para el dormitorio con cuarto de baño incorporado, que tiene salida directa a una amplia terraza, desde la que se accede también a la cubierta de la casa. En cuanto a la decoración, los muebles de obra, diseñados a medida por la propia interiorista, se alían con piezas de madera de teca y tejidos de colores claros para transmitir sensación de frescor. Asimismo, con la idea de disfrutar de una perfecta comunión visual entre interior y exterior, los suelos de la primera planta y del porche se cubrieron con hormigón pulido, mientras que en el dormitorio se prefirió la calidez de la tarima.

CASA 2 - "Buena vida al AIRE LIBRE"

Casas de Lujo en Ibiza

Casa junto a un pinar autóctono y con vistas a una de las magníficas calas de la isla de Ibiza, resulta increíble imaginar que esta vivienda de 85 m2, situada en un amplio terreno en pendiente, haya estado abandonada durante un largo período de tiempo. Tras descubrir su enorme potencial, el arquitecto encargado de la rehabilitación, Luis Felipe Infiesta Calzado, tuvo muy claro su objetivo desde los primeros croquis: «Respetar el volumen existente y conseguir que también desde dentro fuera posible contemplar el bello paisaje que rodea la casa».

De planta rectangular y estructurada en dos seminiveles unidos por un pequeño tramo de escalera, la construcción rinde un evidente homenaje a la arquitectura tradicional balear. La fachada color tierra da paso a un generoso salón, en el que la dorada tonalidad de la piedra de marés vista que reviste dos de sus paredes pone una nota de sencilla calidez. También aquí se encuentran el comedor y la cocina. A través de grandes ventanales en madera de iroco, todos estos ambientes se prolongan hacia el porche que, gracias a una cubierta de cañizo, se convierte en el lugar ideal para la contemplación y el descanso.

Además la casa cuenta con dos dormitorios – uno de ellos, en una altura ligeramente más elevada– que tienen salida independiente al jardín. En la decoración, la interiorista Cristina Gámiz, en estrecha colaboración con el arquitecto, ha conseguido realzar aún más la esencia de la construcción a través de ingeniosas soluciones decorativas, como el sofá de obra del salón y la elección de muebles de   madera, de origen oriental en muchos casos, cuya sola presencia logra contrarrestar la frialdad de los muros blancos y de los suelos de cemento pulido.

 

CASA 3 - "RENDIDA AL MAR"

Casas de Lujo en Ibiza

Casa situada en Ibiza rodeada por un pinar autóctono y con vistas a Cala Codola, en Ibiza, se encuentra esta casa unifamiliar proyectada por el arquitecto Luis Felipe Infiesta, quien, desde el primer momento, se planteó como prioridad conseguir que todas las estancias disfrutasen de la magnífica vista sobre la cala, un criterio que prevaleció sobre la buena orientación y el asoleo.   La edificación se enterró con dos objetivos: por un lado, para adaptarse al terreno, minimizando el impacto ambiental y logrando su integración en el entorno natural, y, por otro, para mantener las vistas sobre el mar que se divisan desde todas las estancias de la vivienda. Para Infiesta, «ésta es una casa mediterránea de concepción moderna, con volumetrías puras de color blanco combinadas con muros de piedra de marés, y en sintonía con los bancales que aterrazan  los campos de la isla».

La fachada principal, abierta a la cala, está recorrida por un porche que parece abrazar a la piscina rebosante, cuya lámina de agua se funde con el horizonte marino. Mientras, la fachada posterior, donde se encuentra la entrada, permanece cerrada y la cubierta transitable actúa como un magnífico balcón elevado sobre el mar. En cuanto al tipo de construcción, el arquitecto se ha inspirado en las casas tradicionales ibicencas, que cuentan con una sala principal en torno a la que se articulan el resto de estancias.   Por ese motivo, el acceso se hace  a través de un porche cubierto con cañizo.

La distribución de la casa produce una secuencia visual que va del jardín al porche y de éste al salón y al porche posterior para que la vista se dirija a la piscina y, finalmente, al mar. Sin duda, el suelo de piedra arenisca potencia esa continuidad. La decoración se debe a Cristina Gámiz, quien, en estrecha colaboración con el arquitecto, ha sabido realzar una edificación en la que juegan un papel fundamental las luces y sombras, y ha recurrido a soluciones decorativas que, unidas a muebles y objetos orientales, añaden  al resultado un sello muy personal.